Hay cosas que me pueden cambiar el humor de 0 a 100, así de fácil.
Hoy mi cambio de humor ha sido gracias a que me he dado una vuelta por el blog de Skuark (y son gracias, sí, porque peor es el no saber), en el que me he encontrado con que hace unos meses se prometieron, desde el gobierno, ordenadores portátiles para alumnos de 5º de primaria desde el próximo curso. Sí, estábamos en crisis, pero la cuestión económica es sólo una pequeña punta del asunto.
Yo he tenido el placer, porque no dejaría de haber tenido la experiencia, de hacer prácticas y dar clases varias veces, a alumnos algo más mayores, pero da igual. Le dejaría a cada miembro del congreso una semana, tan sólo una semana, con un grupo de alumnos, sin ordenadores. Y que luego valoraran cómo iban a controlarlos para educarlos y enseñarles con un portátil cada uno. Seguro que iba a ser más fácil y beneficioso. Sí, los cojones.
Os dejo con una carta que sigue el hilo:
“Hola, me llamo Marta. La semana pasada nos trajeron un montón de ordenadores, para todos menos para el profesor. Nos pusimos muy contentos porque pensamos que también nos traerían una pizarra nueva, sillas nuevas, un telescopio, material nuevo de laboratorio y que nos arreglarían la calefacción. Pero no, sólo trajeron ordenadores.
El primer día no hicimos nada con ellos porque nuestro profe no sabe informática. Dijo que ya miraría algo en casa, pero María la empollona le contestó que ella podía enseñarle, pues en su casa tiene un ordenador y sabe manejarlo. Todos nos reímos, pero el profe no.
El profe también dijo que eran para nosotros y que nos los podíamos llevar a casa. Yo cogí el mío y lo guardé en la mochila, pero a mi amiga Mati se le cayó y se le rompió todo -el profe le hizo una foto-. A Luis se lo robaron unos gamberros mientras volvía a casa y a Santi se lo rompió Mateo, el niño que nos pega a todos.
En clase los que más usan el ordenador son Toni y Andrés. Son dos niños un poco retrasados y que antes sólo hacían que molestar. Ahora con el portátil les ponen una película de dibujos y están más callados.
Ayer nos explicaron cómo sacar información de internet y nos mandaron deberes para buscar en casa. Mi papá, que ahora no trabaja, dice que no tenemos dinero para internet, por eso no he podido hacer los deberes esta semana.
A mi hermano mayor también le van a dar uno y él está muy contento pues dice que podrá colgar fotos y chatear con las chicas. También me ha dicho que, a partir de ahora, no tendrá que fijarse en las faltas de ortografía pues el ordenador las corrige automáticamente”.
No todos los centros son iguales, y no es lo mismo llevar un ordenador a un colegio privado que a uno con mayor diversidad, cosa que creo que no se está teniendo nada en cuenta desde las altas posiciones políticas. Quizá todos ellos pudieran ir a centros bilingües, con piscina y pista de padel.
¿¿No hay cien cosas en las que tener que invertir en educación antes que en eso, según está en España?? ¿Cuántos alumnos no pueden estudiar medianamente cómodos, o tienen que dejar sus estudios, por no tener una beca y/o ayuda? ¿Cuántos profesores deberían, y quieren, tener mayor oferta para seguir formándose pedagógicamente, adaptándose a los cambios que con los años se han sucedido en las aulas?
No le veo beneficio por ningún lado, con lo que, desde luego, que en un centro ofrezcan o no portátiles a los alumnos no es una razón para decantarse por uno u otro. Aunque ahora lo tendrán todos…
Como otras veces, “pan para hoy (o migas), y hambre para mañana.”
Enlaces:
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